sábado, 2 de febrero de 2008

Lucifero capovolto - canto XXXIV







Lucifero capovolto significa Lucifer patasarriba.



Cuando Dante y Virgilio entran al estrecho recinto donde el demonio está preso y congelado por la eternidad, lo ven como un gigante cuyo torso surge del lago helado. Se aproximan al costillar del diablo y empiezan a descender usando los enormes pelos como peldaños. Cuando llegan a la altura de las caderas, los dos poetas están en el mismo centro gravitacional de la tierra, y ya no pueden seguir bajando. Se ven obligados a girar, poniendose de cabeza, y empiezan a trepar en la misma dirección en que bajaban. Ahora la gravedad de la tierra los jala en la dirección opuesta: están entrando, por el centro de la tierra, al hemisferio sur.

Quando noi fummo lá dove la coscia
si volge, a punto in sul grosso dell'anche,
lo duca, con fatica e con angoscia,
volse la testa ov'elli avea le zanche,
e aggrappossi al pel com'uom che sale,
sí ch'en inferno i' credea tornar anche. (Inf XXXIV, 74-81)


(Cuando nos encontramos donde el muslo
empieza, en lo más ancho de las caderas,
mi guía, con fatiga y con angustia,
giró la cabeza hacia donde el diablo tenía las zancas,
y se agarró al pelo como quien trepa,
de modo que yo creí que volvíamos al infierno).


Adjunto dos dibujos que ilustran este giro fantástico: uno del Codex altonensis, un manuscrito del 1400; y otro que hice yo mismo tratando de entender cómo es que Dante resulta mirando a Lucifer patasarriba.


...e questi com' é fitto
sí sottosopra?... (Inf. XXXIV, 103-104)

(...¿y éste cómo está
así patasarriba?... )






1 comentario:

viviana dijo...

el tema de licifer y que ande todo de cabeza me tiene intrigada