miércoles, 16 de abril de 2008

martes, 15 de abril de 2008

e muta nome perché muta lato


Non è il mondan romore altro ch'un fiato
di vento, ch'or vien quinci e or vien quindi,
e muta nome perché muta lato.


No es el rumor del mundo más que un soplo
de viento, que ahora viene de aquí, luego de allá,
y cambia nombre porque cambia lado.

Pur. XI , 100-102

Giotto, Dante y Brunetto Latino


En la Cappella degli Scrovegni Giotto pintó un retrato de Dante.
Y detrás de él, al hombro derecho, su maestro Brunetto Latino.

lunes, 14 de abril de 2008

PURGATORIO XI Giotto y Cimabue


Mañana martes 15 leemos Purgatorio XI.


Les adjunto un bonito dibujo del purgatorio de Dante, que encontré en un site en portugués !!!


Se nota claramente --con el número 5-- la cornisa de los soberbios, tapizada de relieves en mármol.


En el canto X Dante y Virgilio contemplaron tres de estos relieves que representaban tres escenas de humildad, y finalmente vieron aparecer a los penitentes doblados bajo el peso de piedras enormes.


Ahora, en el canto XI, Dante conversará con tres de estos sufrientes: un soberbio por "apellido", un soberbio por "talento", y un soberbio por "cargo público".


El soberbio por talento es el pintor Oderisi da Gobbio, cuyo discurso ocupa la mayor parte del canto. Aquí se menciona al Giotto y a Cimabue, pintores contemporáneos de Dante, y se discute sobre la futilidad de fama cuando ésta no va acompañada de la humildad y el reconocimiento de que todo talento proviene de Dios, que es la causa primera.


Recordemos, como bien dice Lucho siabala, que Juan Sebastián Bach escribía siempre en sus obras "Ad Gloriam Dei". Por si acaso...

domingo, 6 de abril de 2008

Purgatorio X - ¿por qué los pintores?




En la lectura pasada yo anuncié al grupo que en los cantos X y XI veríamos a muchos artistas plásticos --pintores y escultores-- purgando pecado de orgullo o soberbia.

Me preguntaron cuál era la razón de que los pintores fuesen escogidos como ejemplos de soberbia. Y no supe responder.

La razón está escondida en un terceto del canto X, el que va entre los versos 31 y 33.
(Ojo que por segunda vez el verso 33 nos da la clave del canto).

Dante y Virgilio han llegado a la primera cornisa purgatorial y encuentran las paredes verticales de la cornisa, de mármol blanco, integramente talladas en relieve con imágenes bíblicas y clásicas alusivas al tema de la humildad.



"...esser di marmo candido e adorno
d'intagli sí, che non pur Policleto,
ma la natura lí avrebbe scorno"
(Pur. X, 31-33)

"...eran de mármol blanco y adornadas
con relieves tales (tan bellos, tan perfectos), que Policleto
y aún la naturaleza hubieran sentido envidia."

Los relieves --tan bellos, tan perfectos-- han sido tallados por Dios mismo, que es el artífice de estos tres mundos.

Recordemos que en la Italia del 1300 Cimabue y Giotto habían empezado a desafiar a la antigua escuela de pintura, cuyo estilo era griego medieval y consistía básicamente en representar íconos de manera simbólica pero poco realista.

Cimabue y Giotto inician la tradición italiana de pintar tratando de imitar la realidad.
Esta es la soberbia que Dante quiere hacer notar en los castigos a los pintores en purgatorio X. Los pintores nuevos aspiraban a tal perfección en sus reproducciones que pretendían crear imágenes más bellas que las clásicas (Policleto) y más bellas aún que las de la misma naturaleza (obra de Dios).

Sólo Dios puede hacer eso: "...non pur Policleto/ ma la natura lí avrebbe scorno."

Y por ese pecado de soberbia van a pagar sus culpas, cual Titanes mitológicos, llevando sobre sus espaldas pesos enormes (como Atlas). La soberbia de los Titanes, que osaron ser como los dioses, es comparada a la soberbia de los pintores del 1300 que se sienten capaces de copiar con perfección la obra de Dios.

¿Qué hubiera escrito Dante sobre la cámara fotográfica?


La imagen de encima corresponde a un palacio en Bologna: muestra dos Telamones o Atlantes, esculturas de hombres musculosos soportando pesos enormes.

La siguiente imágen es un grabado de Doré, que ilustra el canto X del Purgatorio.



jueves, 3 de abril de 2008

Purgatorio X: "...e peró con piú arte"


Dante ha traspuesto el umbral del purgatorio.
En la primera cornisa purgan sus culpas los orgullosos, que están obligados a ascender la montaña cargando pesadas piedras sobre sus hombros.

A diferencia de los castigados en el infierno, estos tienen una esperanza: llegado su tiempo terminará su martirio.

Non vo' peró, lettor, che tu ti smaghi
di buon proponimento per udire
come Dio vuol che'l debito si paghi.
Non attender la forma del martire,
pensa la succession; pensa ch'al peggio,
oltre la gran sentenza non puó ire. (Pur. X,106-111)

Mas no quiero, lector, desanimarte

de tus buenos propósitos si escuchas
cómo desea Dios cobrar las deudas.
No te fijes en la forma del martirio:
piensa en lo que vendrá, y que en el peor caso
más allá de la gran sentencia (el juicio final) no durará.

Y más adelante tenemos una de las más hermosas reflexiones poéticas en toda la Comedia:

O superbi cristian, miseri lassi,
che, della vista della mente infermi,
fidanza avete ne' retrosi passi,
non v' accorgete voi che noi siam vermi
nati a formar l'angelica farfalla,
che vola alla giustizia sanza schermi? (Pur. X, 121-126
)

Oh soberbios cristianos, infelices,
que enfermos de la vista de la mente
la fe poneis en pasos que atrás vuelven.
¿No comprendeis que somos los gusanos
de quien saldrá la mariposa angélica
que a la justicia vuela sin impedimentos?

Conforme avanzamos sobre la montaña va haciéndose más claro el motivo del purgatorio: es un mundo de redención, de transformación, de trascendencia.
El la ilustración: Los siete pecados capitales, de Hieronymus Bosch (1450-1516).

domingo, 30 de marzo de 2008