miércoles, 29 de junio de 2011

Terminamos la lectura!




Gina, RC, Silvie, Pepe Micky, Vivi, Willy.

miércoles, 25 de mayo de 2011

PAR. XXXIII dove si puote cio che si vuole

Leyendo Paraíso 33, en el verso 34, dimos con la expresión "che puoi ció che tu vuoli" --que puedes todo lo que quieres. Terminando la oración a la Vírgen María, San Bernardo ruega para que Dante, luego de ver a Dios, pueda volver sano al mundo de los mortales. Lo dice con estas palabras:

Ancor ti priego, regina, che puoi
cio che tu vuoli, che conservi sani,
dopo tanto veder, li affetti suoi.

(PAR.XXXIII, 34-36)

Recordamos inmediatamente el canto V del Infierno (el de Paolo y Francesca). Al empezar el canto V del Infierno, el monstruo Minos les impide el paso a Dante y Virgilio. Virgilio le ordena a Minos dejarlos andar. Lo hace con estas palabras:

Non impedir lo suo fatale andare;
vuolsi csí colá dove si puote
ció che si vuole, e piu non dimandare.

(INF.V, 22-24)

Virgilio vence a Minos con las mismas palabras que San Bernardo dirige en su triple ruego a la Vírgen.

Cuando leímos el Infierno, supusimos que "aquel que quiere todo lo que puede" era Dios. Pero leyendo Paraíso 33 vemos que se trata de la Vírgen María. Virgilio, entonces, le dice a Minos: déjalo pasar porque viene por orden de la Vírgen. Y esto es consecuente con el texto de Inferno 2, donde Virgilio le explica a Dante que la señal de alerta que da inicio al peregrinaje místico del autor-protagonista (toda la Comedia) viene de María. Es María quien se interesa por la salvación de Dante y ordena a Lucía y Beatriz acudir en su ayuda. Resulta muy apropiado, entonces, que la Comedia termine con una alabanza a la Vírgen... y con esas palabras (che puoi/ ció che tu vuoli) que ya habíamos leído al empezar el Infierno.

Nuestro error fue suponer que Dios, el Dios de Dante, era "aquel que puede todo lo que quiere". Leyendo el Paraíso hemos podido entender que el Dios de Dante (como el Dios de su contemporáneo Eckhart) está más allá de toda comprensión humana. Ese Dios es:

O luce etterna che sola in te sidi,
sola t'intendi, e da te intelletta
e intendente te ami e arridi!

(PAR.XXXIII, 124-126)

domingo, 24 de abril de 2011

Praíso XXXII




La lógica de Paraíso 32 es muy simple:
En el canto anterior Dante se ha despedido de Beatriz y San Bernardo se le presenta como guía para la “consumación perfecta” de su “camino”.
En el canto anterior (Par. 31, 112) San Bernardo le dice a Dante:
“Mirando hacia abajo no vas llegar a ver a Dios; observa entonces con detenimiento cada uno de los círculos de la rosa hasta que veas a la Reina del Cielo “.
Paraíso 32 es la descripción que hace San Bernardo de “cada uno de los círculos de la rosa de los bienaventurados”.
En la rosa (anfiteatro) de los salvados hay TRES CATEGORÍAS de personajes:
1- Los inocentes --los niños que se salvaron antes de tener conciencia de la fe en Cristo (por bautismo o por la fe de sus padres).
2- Los que creyeron en Cristo ANTES DE CRISTO (básicamente personajes del antiguo testamento).
3- Los que creyeron en Cristo DESPUÉS de la venida Cristo.

El canto termina con una línea rarísima: el verso 139
“Ma perché’ l tempo fugge che t’assonna”
San Bernardo, luego de un largo paseo visual por las graderías de la rosa de los salvados, APREMIA a Dante a dirigirse hacia la visión de Dios. Le dice “Apurémonos en dirigir la mirada hacia Dios porque se acaba el tiempo que tienes para hacerlo!!!!!!!!!!!”
Es como si Dante verdaderamente estuviera sumido en un trance (un vuelo shamánico) y Bernardo fuese consciente de que el trance se termina. Se trata, sin duda, de un rapto místico, pero es curioso comprobar que ese rapto tiene un tiempo asignado, más aún teniendo en cuenta que estamos en el cielo Empíreo, en la Mente de Dios, donde no existe el tiempo. En otras palabras, en buen cristiano, San Bernardo le está diciendo a Dante: “Te queda poco tiempo para estar en este lugar donde no existe el tiempo”. PLOP!

Otra observación que nace de la lectura del canto 32 es la de la curiosa división de los bienaventurados en ANTERIORES A CRISTO y POSTERIORES A CRISTO. Esto viene de la creencia medieval de que TODO lo que se decía en el ANTIGUO TESTAMENTO era una especie de profecía de lo que se CONFIRMARÍA en el Nuevo Testamento. Moisés, por ejemplo, fue un hombre de verdad que (de verdad) sacó a su pueblo de Egipto; pero era también una figura crística, una prefiguración de quien sacaría a su pueblo del pecado y lo llevaría a la salvación (Cristo). Por lo tanto, Moisés es un creyente ANTERIOR A CRISTO.
Otra vez “PLOP!”
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En la imágen: San Bernardo explica a Dante la disposición dela Rosa cándida.
Italia ca. 1450 Codice Yate Thompson 36. British Lybrary

domingo, 20 de marzo de 2011

Mañana leemos Paraíso 28




Junto con Paraíso 27, el canto de mañana es interesantísimo en lo que concierne a la topografía del Paraíso. Dante ha ido ascendiendo hacia Dios, hacia lo invisible. Ahora que ha entrado en lo invisible se da cuenta de que EL CENTRO del cosmos (visible e invisible) es un punto infinitesimal de luz intensa del que mana toda la vitalidad del cosmos (Dios).

¿Cómo es posible que Dante haya estado ASCENDIENDO hacia el CENTRO?...

Al entrar en lo invisible se produce un cambio de parámetros geométricos: ya no estamos en un universo de tres dimensiones. Lo invisible incluye también a lo visible.

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Otra cuestión interesante que ocurre en este canto 28 es la primera visión dantesca de la divinidad.

Conforme ascendía, Dante ha ido adecuando su visión mortal (humana) a la visión de la Gloria, del Supremo Bien. PERO SUS OJOS TODAVÍA SON HUMANOS. Por lo tanto, la primera visión que él tiene es TODAVíA una analogía: Dante percibe la divinidad como un sistema planetario donde los nueve órdenes angélicos circulan alrededor del punto mínimo de luz intensa.

A partir de Paraíso XXX, cuando Dante ingrese al décimo cielo, y tras un enceguecimiento que lo "trashumana", Dante verá la misma cosa --la divinidad, los bienaventurados, Dios-- pero ya no con ojos humanos sino con ojos "transhumanos".

La imagen es de la ilustradora irlandesa Phoebe Anna Traquair.

domingo, 13 de febrero de 2011

Paraíso XXV Los Hijos del Trueno




Amigos:

El martes 15 leemos Paraíso XXV…
siempre en casa de Gina a las 8:00pm.

En Paraíso XXV el apóstol Santiago le toma examen a Dante sobre LA ESPERANZA.
En el canto siguiente el apóstol San Juan le preguntará por la caridad.

¿Por qué Pedro, Santiago y Juan son los examinadores?
Porque en la edad media se los tomaba por símbolos de la fe, la esperanza y la caridad.

¿Por qué ellos tres entre los doce apóstoles?
Porque en Marcos 3-13, cuando Jesús elige a sus seguidores, dice:
Y cuando subió al monte, llamó a sí a los que Él quiso, y vinieron a Él. 14 Y ordenó a doce, para que estuviesen con Él, y para enviarlos a predicar. 15 Y que tuviesen poder para sanar enfermedades y para echar fuera demonios: 16 A Simón, a quien puso por sobrenombre Pedro; 17 a Jacobo, hijo de Zebedeo, a Juan hermano de Jacobo, a quienes puso por sobrenombre Boanerges, que es, Hijos del trueno; 18 a Andrés, a Felipe, a Bartolomé, a Mateo, a Tomás, a Jacobo, hijo de Alfeo, a Tadeo, a Simón el cananita, 19 y a Judas Iscariote, el que le entregó. Y vinieron a casa.

Pedro, Santiago y Juan son los tres primeros mencionados, y son los tres distinguidos con algún apelativo especial; los siguientes vienen en una lista corrida.

De Santiago y Juan, hermanos, hijos de Zebedeo, se dice que Jesús los denominó BOANERGES, palabra que deriva del arameo y significa “hijos del trueno”. Por esto es que Dante, en el canto 25, los verá fulgurar al punto de quedar Dante ciego momentáneamente. De Santiago dirá:

…dentro al vivo seno
Di quello incendio tremolava un lampo
Súbito e spesso a guisa di baleno.
(Par. 25, 79-81)
…en el vivo seno
De aquel incendio temblaba un relámpago
Súbito y frecuente como rayo.

Sobre ese apelativo “boanerges” --tan particular-- encontré un artículo que habla sobre las características sobrenaturales de los “hijos del trueno” o “hijos del rayo” (mellizos o hermanos) en las mitologías de los griegos, escandinavos y antiguos peruanos!!!
Acá se los paso: http://www.believeallthings.com/2051/boanerges/

Saludos
RC

La imagen corresponde al episodio en Mateo 17:13 cuando los tres apóstoles ven a Cristo junto a Elías y Moisés.

domingo, 7 de noviembre de 2010

respuesta a Alberto Gonzales

Muchas gracias!!!
Ya leí las páginas referentes a Dante como teólogo en la tesis de Salvador Vélez.
En resumen, lo que dice es que Dante es tan teólogo como Borges es filósofo.
Eso está muy bien dicho.
Cito:

En la obra de Dante la teología y la Biblia tienen un carácter instrumental; fundamental, si se quiere, pero instrumental, y eso implica, a fin de cuentas, su sometimiento a los caprichos del arte, a veces osados.

En mi monografía debo ser cuidadoso de empezar con esa misma salvedad: Dante utiliza la teología de su tiempo como un ingrediente para preparar su poema. Pero el fin es el poema, tal como lo reconoce el propio Dante en el canto 17 del Paraíso cuando su bisabuelo Cacciaguida le da la luz verde para escribirlo. "Di tu verdad", le dice.

Saludos
RC

lunes, 18 de octubre de 2010

El Paraíso es una representación


Una de las razones para la relectura de Tomás de Aquino en el siglo XX fue justamente que él daba una salida al problema de cómo hablar de Dios desde acá, desde lo que no es Dios, desde la Creación. Cómo hablar de algo para lo que no tenemos parámetros.

Este mismo problema se lo plantearon los filósofos del siglo XX (notablemente Witgeinstein) con respecto al lenguaje: ¿cuán fielmente el lenguaje representaba el mundo real?

En la época de Dante, Aquino buscaba un concepto de VERDAD que fuera común al creador y a su creación. Los árabes habían propuesto que existían DOS verdades, una accesible a la razón humana y otra accesible mediante la fe. Aquino tenía que refutar esta posición (porque, a priori, los árabes estaban equivocados). Entonces busca una posición de consenso y propone una verdad IGUAL para ambos ámbitos de la realidad. Y para expresar lo inefable, lo incomprensible desde nuestra perspectiva imperfecta y finita, desarrolla largamente su concepto de "analogía", es decir hablar de algo con metáforas o símiles, como cuando en la Biblia se dice "la mano de Dios", "el brazo fuerte de Dios", etc.

Este es el "teatro" que Dante presencia durante su ascenso por el Paraíso; tanto sus personajes como él mismo al escribir afirman que todo lo que Dante ve es una "representación" adecuada a sus órganos sensoriales y a su razón humana. Todo es "analogía" tomista.

Fantástico, ¿verdad?

Saludos

RC